Jardín del Remordimiento: Poesía Oscura en Eclipsia
No hay vértigo alguno en el borde del abismo,
ni pulso que tiemble ante el fin del camino;
el alma ha cedido a su propio cataclismo,
mucho antes de que el cuerpo trace su destino
El salto es apenas un trámite inerte,
un eco que busca su propio silencio;
quien ya se ha entregado en vida a la muerte,
no teme al vacío ni a su alto precio
Da ese paso fatal con la mente serena
pues el miedo es un lujo de aquel que aún siente,
se rompe el eslabón de la última cadena
mientras el mundo ignora lo que es evidente.
Y entonces despiertan las culpas dormidas
cuando el aire se llena de un llanto fingido;
se buscan palabras jamás compartidas
para aquel que en las sombras se encuentra perdido.
Reciben los muertos un mar de colores,
coronas de seda y fragancias de olvido;
hay en los entierros mil veces más flores
que las que en vida el pecho ha sentido.
Es que el arrepentimiento es un fuego inclemente
un peso que busca aliviar la conciencia,
se llora la ausencia de forma elocuente
para ocultar que hubo solo indiferencia
La gratitud siempre fue un hilo delgado
una voz que se apaga ante el ego y el ruido,
pero el perdón que se ofrece al pasado
llega cuando el corazón ya se ha ido.
No habrá final dulce ni luz en la orilla,
solo el jardín de un lamento tardío
donde la flor de la culpa brilla más,
sobre la fosa de un sueño vacío.
External Link
Platform
You are about to visit:
https://example.comThis will open in a new tab. Make sure you trust this link.