Y de repente, me distancié. Me alejé de personas a las que antes quería y por las que me preocupaba. Me juré que nunca me alejaría de ellas, pero lo hice. Nunca he sido nada para nadie, de ninguna forma que realmente importara. Puedo ver casi todo en los rostros de las personas: sus esperanzas, sus ambiciones. Pero a menudo también veo sus arrepentimientos. Su odio. Si alguien hubiera sentido una conexión genuina conmigo, estaría aquí. CUALQUIERA estaría aquí. Pero no están. Quizá hay algo mal en mí y simplemente soy incapaz de sentirme querido. Dicen que sacar todo lo que tienes en la cabeza te hace sentir mejor. Pero ¿de verdad? ¿Está funcionando? ¿Qué espero encontrar, siquiera? Podría haber ido a las notas para escribir todo esto otra vez. Pero quizá me cansé de hacerlo. ¿De verdad leíste todo esto? ¿Todavía existe gente TAN amable? Probablemente no, ¿verdad? Odio lo patético que me he vuelto y no hay forma de volver atrás. Quizá debería aceptar todo esto. Quizá debería olvidarlo. Pero sé que algún día acabaré otra vez en el mismo lugar. No creo que valga la pena intentarlo.